Los procedimientos de divorcio requieren una mayor implicación toda vez que, en muchas ocasiones, hay hijos menores de edad, siendo procedimientos muy íntimos y con mucha carga sentimental.
El divorcio puede llevarse a cabo de mutuo acuerdo por los cónyuges, a través de un convenio regulador o, en ocasiones, cuando no es viable llevar a cabo la disolución matrimonial de forma amistosa, a través de un procedimiento de divorcio contencioso.
En ambos casos, bien sea a través de convenio o bien sea a través de un procedimiento judicial, lo que se va a decir es, además de la disolución matrimonial, son las siguientes medidas:
- Patria potestad de los menores.
- Guarda y custodia de los menores.
- Régimen de visitas.
- Régimen de los periodos vacacionales.
- Pensión de alimentos.
- Gastos ordinarios y extraordinarios.
- Uso de la vivienda.
- Pensión compensatoria.
- Disolución del régimen económico matrimonial.
El principal objetivo es llevar a cabo una disolución matrimonial que afecte lo menos posible a los menores de edad, debido a que son parte del problema a resolver, pero no por elección propia, debiendo siempre velar por el interés de los mismos.